Historia de un barco

 

Una historia que comenzó hace más de setenta años, una misión por cumplir aun hoy día

En todo el mundo, Ile de France® ofrece productos de calidad única dentro de una gama amplia de quesos seleccionados cuidadosamente que te harán descubrir la gastronomía gourmet, la excelencia y el estilo de vida francés. 
Ile de France®, quesos franceses para los más exigentes. 

El primer brie exportado a los Estados Unidos

El prodigioso genio M. Schratter fue el primer importador en negociar con el novedoso transatlántico "Île de France", que poseía la capacidad de almacenar en frío. Juntos, en 1936, fueron los primeros en llevar el brie —el exquisito "Rey de los quesos"— a América. 

ILE DE FRANCE ® en pocas palabras

Puesta en servicio en 1927 por la Compañía general transatlántica, el Île-de-France procede a su viaje inaugural conectando el Puerto en Nueva York el 22 de junio, con una tripulación de 761 miembros. Su estructura en acero de una longitud de 231 metros en realidad en ese momento el más imponente paquebote en todas las épocas.
Con determinación innovador debido a su decoración “Art Déco”, son 1200 pasajeros que descubren a bordo toda la comodidad y el lujo necesario para un largo viaje.
Embajador de la alta gastronomía francesa, es gracias a este edificio que el brie va a llegar a los Estados Unidos por primera vez.
En la actualidad, ILE DE FRANCE ® propone quesos de la mejor calidad para hacer descubrir, a las cuatro esquinas del mundo, los deliciosos sabores franceses.
¡ILE DE FRANCE ®, de los dignos quesos franceses importados de sus momentos de excepción!

Reputación a nivel mundial

El Île de France fue un transatlántico que pertenecía a la Compagnie Générale Transatlantique. Durante un tiempo se convirtió en la mejor embarcación que surcaba el Atlántico. Lucía un estilo innovador. La decoración representaba el máximo exponente del Art Deco, por lo que se llegó a acuñar el término "Art Deco de transatlántico".
A bordo reinaba un ambiente desenfadado, típico del periodo de entreguerras de los años veinte y treinta. En los Estados Unidos se le conocía como "The longest gangplank" ("La pasarela más grande"), debido a que dentro se permitía servir alcohol y los pasajeros no tardaban en sentirse como en Francia, la tierra del buen vivir, incluso mucho antes de llegar a su destino.
Durante la II Guerra mundial, fue utilizado para transportar a las tropas americanas a Gran Bretaña. 
La gran cantidad de rescates que llevó a cabo el Ile de France le granjeó el apodo de "San Bernardo de los mares" Tras rescatar pasajeros del Andrea, el Ile de France navegó triunfante por tercera vez por el Hudson, flanqueado por remolques. Se trata del único navío en alcanzar este honor. 
En homenaje a la embarcación, célebre a la par que prestigiosa, nuestros productos llevan su nombre, una referencia al lujo refinado de los años treinta y al estilo de vida que se celebraba abordo de estos legendarios navíos.

Servicios ofrecidos a bordo del transatlántico Île-de-France

En su época, los transatlánticos disponían de multitud de servicios, que los convertían en auténticas ciudades flotantes con todo el lujo y comodidad necesarios para realizar largas travesías. 
Descubre la vida a bordo del transatlántico Ile-de-France en un viaje agradable y divertido.
En esta embarcación, que por entonces era la mejor de su clase y la más puntera en tecnología, no se escatimaba en conciertos y espectáculos. 
Mientras que en su interior las mujeres aprovechaban el sosiego de la sauna para charlar sobre los acontecimientos más recientes y relajarse, los miembros de la tripulación imprimían los últimos comunicados recibidos por radio y las actividades a bordo del barco. 
En la popa, los hombres se reunían en la cafetería, que también hacía las veces de sala de fumadores, bar y salón. 
Los niños también se lo pasaban bomba con las diferentes atracciones del barco. 
Había incluso una peluquería y unos grandes almacenes. 
Cuando llegaba el momento de reunirse en familia, los pasajeros podían cenar en uno de los restaurantes del navío y terminar la velada dando un paseo por los puentes. 
Los pequeños incidentes del día a día también estaban cubiertos; el médico de abordo, la enfermería y la farmacia permanecían abiertos para los más afligidos.

El cine y la travesía de los transatlánticos

Desde las construcciones más hermosas hasta los naufragios más trágicos, el cine ha seguido de cerca la historia de los transatlánticos entre los años 30 y 50.
Existen muchas películas de culto que te harán descubrir la vida y el ambiente a bordo de los transatlánticos:
- Una noche en la ópera ("A night at the opera", 1935) de los célebres hermanos Marx
- Faisons un rêve... (1937) en la que aparece el famoso comedor del transatlántico Normandie
- La extraña pasajera ("Now, voyager", 1942), una historia de amor en un crucero dirección a América del Sur. 
- Los caballeros las prefieren rubias ("Gentlemen prefer blondes", 1954) con la despampanante Marilyn Monroe y la portentosa Jane Russel como actrices principales
Para admirar el magnífico transatlántico Île-de-France, se aconseja ver la película estadounidense El último viaje ("The last voyage", 1960) donde descubrirás al mismísimo navío, que fue utilizado en la película tan solo unos días antes de ser destruido. 

Un logotipo que cuenta la historia

No suelen pasar desapercibidos el transatlántico ni la bandera roja, blanca y azul que luce la etiqueta de los quesos Île de France®. El emblema francés, el transatlántico y el sello representan todos ellos, los símbolos del intercambio. Pero detrás de este logotipo se esconde una historia fascinante, nacida de la pasión de un hombre por el queso.